Disclamer: Los personajes pertenecen a sus respectivos dueños.
"Entrevista con un Vampiro"
-------------------------------Narración de la autora-------------------------------
Prologo
Me encontraba muy nerviosa debido al encuentro que tendría en solo cuestión de minutos. El sendero marcado por los pasos era a través de una zona boscosa, eran cerca de las once de la mañana y el sol coronaba la copa de los arboles que junto a aquel castillo que se alzaba por encima de la colina era la perfecta escena para un gran pintor. El sórdido silencio que reinaba el ambiente era únicamente interrumpido por las hojas que crujían al pasar. Un viento frió del norte anuncia el fin del otoño para darle la bienvenida al crudo invierno.
Al final del sendero se encontraba una enorme reja que resguardaba aquella antigua construcción medieval, me adentre para llegar hasta la puerta notando que los viejos jardines estaban descuidados, solo algunas rosas por ahí y por allá se aferraban a la vida prácticamente inexistente en aquel lugar.
Las piernas me temblaban y tenía la clara sensación de preferir salir huyendo del sitio, no obstante sabía perfectamente que esta era una oportunidad única, de oro ¿Cuántas veces uno lee aquellos viejos libros contándonos historias de seres sobrenaturales realizando toda clase de atrocidades e increíbles aventuras, para volver a guardar la fantasía al cerrar el libro?
! Pero esto no era un libro! Después de muchos años de intensa investigación y de una muy larga búsqueda por encontrar el principio del mito, todo parecía indicar que estaba por realizar el mayor hallazgo de la historia.
Frente a las enormes hojas de la puerta, me lleve una mano al pecho y aspire muy hondo tratando de mantener la calma, cobre valor y llame a la puerta. No hubo espera, la respuesta vino de inmediato cuando las puertas se abrieron de par en par frente a mi cediéndome el paso. “Él” ya me aguardaba, y aunque no hubo alma que me recibiera, al abrirse una puerta tras otra me fue indicando el camino. Subí escaleras arriba hecha un manojo de nervios, no sabía exactamente qué era lo que me esperaba allá arriba, tal vez todo era una trampa, una farsa y un engaño. O quizás y después de todo, el mito se haría realidad poniendo en riesgo su propia vida. Pero después de dedicarme en cuerpo y alma a esta investigación, era un riesgo que estaba dispuesta a aceptar.
Al abrirse la última puerta, intuitivamente supe que al cruzarla me encontraría con el destino. Pero ya era tarde para salir corriendo de ahí.
¿Hola? –salude en forma de pregunta esperando que alguien me respondiese, pero en lugar de ello escuche un par de pasos bien marcados. Fijando mi vista pude distinguir la figura alta de un hombre que salía de entre las sombras.
Goedemorgen! (Buenos días) –saludo en holandés- Wees welkom (sea bienvenida)
Al fin se presento ante mí dejándome ver su rostro. Era un hombre muy joven, no más de treinta años. De cabello rubio sujetado en una pequeña coleta baja con solo unos mechones enmarcando su rostro. Vestía ropas antiguas, saco largo arriba de las rodillas, camisa con cuello de holanes y bocamanga. El calzado eran unas botas largas con hebilla. Me llamo mucho la atención que usaba unos pequeños pendientes en la oreja izquierda, un par de collares y unos anillos bastante inusuales. En conclusión, parecía un personaje salido de alguna película del periodo de la “Lumières” (Ilustración).
Como buen investigador, tuve cierto escepticismo, guardándome mis reservas. Aquel joven pudiera ser solo algún loco que lo único que haría sería gastarme una broma, pero no podía estar segura de ello a menos que escuchara lo que tenía que decirme. Con mis años de experiencia en el tema, deduciría tarde que temprano su treta.
Buenos días! –respondí en mi lengua materna. Era la primera prueba para descubrir a un impostor- Mi nombre es … y le agradezco mucho haya aceptado mi petición.
Es todo un placer! –Respondió con cortesía en mi idioma. Primera prueba superada, pues todo aquel vampiro que se jacte de serlo habla varias lenguas, si no a la perfección, al menos lo básico.
Señorita… tenga la bondad de tomar asiento – dijo extendiendo la mano para señalarme un viejo sillón estilo Luis VVI.
Atendiendo a la invitación fui a tomar mi lugar mientras él hacía lo propio en el asiento que estaba al otro lado de la mesita de té, justo frente al mío.
Le mentiría si le digo que me tomo por sorpresa su invitación –decía cruzando la pierna y juntando las yemas de los dedos de ambas manos- Hace tanto tiempo que no hablaba con nadie!
Solo pude asentir con una ligera sonrisa. Aun estaba nerviosa.
Es usted muy valiente –dijo con una sonrisa un tanto tétrica.
¿Perdón? –quería saber a qué se refería precisamente.
Cuando la vi atravesar el portón, creí que no pasarían más de cinco segundos antes de que saliera corriendo sobre sus pasos –
Y estaba usted en lo cierto –trate de sonar tranquila, pues su presencia me inquietaba mucho- Más tenia bien claro que, un encuentro como este solo se da una vez en la vida. Así que no pretendo desperdiciar esta oportunidad.
Su mirada fría se fijo en mí con mucha atención, atino a pensar que tal vez mi comentario le había resultado grato. Pero solo fue una idea mía porque él no dijo nada al respecto.
¿Gusta usted una taza de té? –invito rompiendo la anterior postura.
Claro, me encantaría – sentí que de a poco mi desconfianza iba menguando.
Después de tantos años viviendo en Inglaterra he aprendido a hacer un té delicioso. Espero le guste –comento mientras tomaba la jarra de porcelana para depositar el liquido en la pequeña taza cuyo diseño hacia juego con la tetera.
No sabía que a los vampiros les gustase beber té - sugerí el tema en un intento por iniciar la entrevista.
Colocando con cuidado la taza sobre su plato, la puso frente a mí.
Hay muchas cosas que la gente común no sabe acerca de los vampiros –decía en tono serio, tono que rara vez variaba en él- Lo curioso es que hay demasiadas cosas que se les atribuye las cuales son totalmente falsas y algunas hasta… ridículas.
¿Es eso cierto? –Ahora estaba curiosa- ¿Cómo cuáles? –pregunte sorbiendo el té y rogando porque no contuviera algún elemento dañino.
Bueno –hizo una pausa para cruzar la pierna – Como la “metamorfosis”, es uno de los más burdos mitos sobre vampiros. Creer que pueden cambiar su apariencia en murciélagos, ratas, lobos, cuervos, etc.etc. Es una de las cosas más grotescas que he escuchado. Y sin embargo, las personas de hoy en día aún lo creen –dijo con una expresión de fastidio.
¿Por qué lo considera, digámoslo así… imposible? –inquirí. Quería saber su respuesta pues, efectivamente, la metamorfosis está ampliamente relacionada con el vampirismo.
Por dignidad –respondió en un tono burlesco, como si fuese más que obvio que aquello no podría pasar- Un vampiro de sangre pura nace con la inmortalidad como el principal legado, posee habilidades inimaginables, juventud eterna y fuerza que supera por mucho a la de los humanos. Convertirse en alguna especie de animal, ya sea salvaje o domestico equivaldría a rebajarse a ser menos que un humano ¿No le parece eso… absurdo?
Hizo una pausa esperando una reacción mía, pero al no conseguirla prosiguió.
Eso es algo propio de los licántropos, brujas y hechiceros… pero nunca de un Vampiro de raza pura –sin duda alguna, este sujeto era alguien con una autoestima muy elevada y de carácter orgulloso.
¿Qué es entonces, la verdad acerca de los vampiros? –cuestione ya en un tono más serio y formal.
Nuevamente me miro con fijeza directamente a los ojos, yo sentía que buscaba en mi algo que le revelara cuales eran mis verdaderas intenciones al después de muchos años de búsqueda, concertar la cita. Intente ni siquiera parpadear, aunque las entrañas se me revolvieran por dentro ante esa aura fría y oscura que emanaba ese sujeto. Al parecer, resistí con éxito su escrutinio.
No creo necesario preguntar eso –repuso bajando la pierna para recargar ambos codos sobre sus rodillas- a menos que estuviera buscando la manera de darme muerte.
Oh no! eso no – exclame asustada, temí que mi pregunta le hubiera disgustado.
Como le decía –enderezo la espalda acomodándose la solapa del saco azulino que llevaba puesto – hace mucho tiempo que no tenía el placer de conversar con nadie, no desde la extraña desaparición de mi viejo sirviente – pauso- Han sido tantos años de vida –decía con nostalgia- que aquellas vivencias ahora solo las veo como sueños viejos que difícilmente puedo recordar. He aprendido a no temer a la muerte… -una sádica sonrisa se formo en sus delgados labios- Sería estúpido tener miedo a morir, ¿no le parece? – en esos momentos hablaba más para sí que para mí- Un vampiro nace en la sangre, vive de sangre y muere sin ella, por lo que la muerte es para nosotros, lo que la sombra para los humanos. Estamos intrínsecamente relacionados. Es como un círculo vicioso que no tiene fin… justo como nuestra vida –ya su mirada vacía se había perdido en algún punto del piso de la madera vieja que crujía al caminar sobre él.
Extrañamente sentí una inmensa tristeza inundar mi corazón, sin conocer la verdadera causa.
Bien –dijo regresando de sus pensamientos- le contaré una historia, no mitos de cruces como protección contra los vampiros, no leyendas de murciélagos chupasangre ni mucho menos falacias sobre vampiros románticos. Le relataré la historia de un vampiro real, le narrare historia de mi propia existencia…
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by LovelyKaze-kun